SOLIDARIDAD Y APOYO MUTUO

"...advertimos a la clase patronal que ellos nos han colocado en la calle y en ese terreno estamos dispuestos a afrontar las consecuencias que de esta torpe actitud se derive, todo menos que nuestra actitud de trabajadores honrados y conscientes sea vilmente atropellada." (Comité de Huelga. Huelga General de Zaragoza, 1.934)

sábado, 31 de octubre de 2015

EL ATRACO A UN PUEBLO.-

QUERÍAN SER MUCHO MÁS RICOS.-


Aunque han pasado ya cerca de 3 años de la noticia, tanto los represaliad@s como sus familias, en esas fechas no habían sido ‘REHABILITADOS’ por la llamada Democracia que se instauró a partir del 20 de noviembre de 1.975.
Y lo que es peor, los sobrevivientes tampoco han sido compensados por lo que les CONFISCARON.
Pero lo más grave, para mí, es que ni tan siquiera los propios partidos y sindicatos a los cuales estaban afiliadas y eran militantes estas personas han abierto la boca para RECLAMARLES.
Muchísimas familias españolas, de TRABAJADOR@S, ACABARON MURIENDO EN LA INDIGENCIA.
     Pero para mí LO MÁS SANGRANTE Y LO MÁS DOLOROSO (que se me encoge el corazón cada vez que lo pienso) es que seguramente EL MIEDO Y EL TERROR que impusieron los militares, falangistas y el resto del fascismo español –cuya cabeza pensante fue el general MOLA-, hicieron que tanto las familias como l@s compañer@s de los represaliados FUERAN INCAPACES DE AYUDARLES A SALIR DE LA MISERIA EN LA QUE LES METIERON.
     Y es tan fuerte lo que siento –hasta se me saltan las lágrimas sólo de pensarlo- que la represión de la que fue objeto mi abuelo anarcosindicalista, me parece una nimiedad.

     NO OLVIDEMOS que lo que pasó en este país desde el 18 de julio de 1.936 hasta unos años después del 20 de noviembre de 1.975 fue una auténtica aniquilación  de varias generaciones.






CAÍDOS POR DIOS, POR ESPAÑA… Y P0R EL DINERO


(Del Diario ‘PÚBLICO’, de 30.diciembre.2012)

ALEJANDRO TORRÚS
José Enciso Amat murió en 1938 en el campo de batalla en Murcia. En 1940, en aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas, fue condenado a pagar 12.000 pesetas de multa. Poco importaba que él ya estuviera muerto. Su familia debía pagar por él. Su viuda no pudo pagar la sanción y la farmacia que regentaba fue intervenida por el Estado franquista, quien colocó un administrador al frente del negocio familiar, que pasó a cobrar 10 pesetas diarias. La familia estuvo pagando la multa hasta el año 1951 en pagos fraccionados de 3.000 pesetas. Hasta entonces las cuentas bancarias, créditos y demás pertenencias estuvieron inmovilizados.
El caso de José Encino se repitió por toda la península. Más de 200.000 familias sufrieron en España la investigación, retención o expolio de sus bienes en un país que en 1940 rondaba los 26 millones de habitantes. La región que más daño sufrió en este aspecto fue Andalucía. Un grupo de 32 investigadores de ocho universidades andaluzas, financiado por la Junta de Andalucía, ha rescatado de los comités de incautación y los tribunales de responsabilidades políticas de Andalucía 61.958 expedientes personales de incautación y expropiación de bienes.
Sólo en Andalucía hay registrados 57.801 fusilamientos desde 1936 a 1945
Fernando Martínez, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Almería y coordinador del macroproyecto, cifra la cantidad que los vencidos andaluces de la guerra tuvieron que pagar en 115 millones de pesetas de la época. "El volumen de multas alcanza los 115 millones de pesetas de la época y supera las 9.500 incautaciones cuyo valor no se puede calcular al no haber sido estimado en la época. La represalia fue de tal envergadura y afectó a tanta gente que la Administración franquista se colapsó y en 1945 se tuvo que nombrar una comisión liquidadora que dio carpetazo a 45.000 expedientes", explica a Público el historiador, quien asegura que 115 millones de pesetas serían en la actualidad alrededor de 345 millones de euros. "Con 200 pesetas se podía comprar un campesino una casa en aquella época", asegura.
La investigación, liderada por Martínez, supone la primera averiguación que arroja luz sobre la dimensión de uno de los pilares de la represión franquista: el expolio de los vencidos. El otro gran pilar, más conocido por el gran público, fue el fusilamiento directo de los sospechosos con curas, falangistas, guardias civiles y alcaldes como delatores. Sólo en Andalucía hay registrados 57.801 fusilamientos desde 1936 a 1945. De ellos, 49.718 fueron fusilados republicanos y 8.083 del bando franquista.
"No fue suficiente con la represión física, es decir, matar, encarcelar, mandar a la gente a los campos de concentración ni con la depuración profesional, es decir, apartar de su  trabajo a todos los profesionales no afines sino que paralelamente se puso en funcionamiento una ley y una incautación de bienes que fundamentalmente buscó legitimar el golpe de Estado, controlar a los enemigos del alzamiento y financiar el golpe", explica Martínez.
Al inicio el saqueo y las incautaciones se produjeron de manera espontánea. Las tropas africanistas estaban acostumbradas al saqueo de bienes en Marruecos y cuando llegaron a España procedieron de la misma manera a la par que se iniciaron los primeros fusilamientos sin ningún tipo de control. Este ritual se repitió hasta que comenzaron a incautar bienes a familias de derechas que denunciaron estos saqueos y provocó que el cabecilla sublevado Queipo de Llano interviniera en la cuestión.
Queipo de Llano impuso a quien se podía incautar y a quien no
El 18 agosto de 1936, Queipo de Llano lanzó el bando de incautaciones en el que se decía a quien se puede incautar y a quien no con el "fin de reparar en lo posible los daños y perjuicios ocasionados en los servicios públicos". Así, se disponía que se podía incautar bienes a las personas que "pertenecieran a partidos políticos" del Frente Popular, los que propugnaran la necesidad de la "desaparición o debilitamiento de la nación española", los que se opusieran al levantamiento militar y los periodistas que hubieran publicado a favor de la República.
De esta manera, y según los datos del estudio, los más afectados por ocupación fueron los trabajadores del sector primario (jornaleros, labradores, agricultores, campesinos, mineros), con un 58,5%% de los encausamientos; después el secundario (panaderos, electricistas, carpinteros, obreros, albañiles, etcétera), el 22,1%; y, por último, el terciario (empleados, comerciantes, maestros, militares, etcétera, abogados), con el 19,1% de los expedientes.
El bando de Queipo de Llano pasó a ser ley antes incluso del final de la guerra civil, en febrero de 1939. La Ley de Responsabilidades Políticas significó el encarcelamiento, la represión e incluso la muerte para aquellos que durante la primera experiencia democrática en España, la II República, ejercitaron el derecho constitucional de pertenecer a sindicatos o partidos políticos.
Azaña fue multado con 100 millones de pesetas y todos sus bienes fueron incautados



Muestra de ello, es la brutal represión que sufrieron los cargos políticos desafectos. Cayeron todos, la mayoría alcaldes y concejales. Entre los diputados a Cortes las multas fueron descomunales. Manuel Azaña fue multado con 100 millones de pesetas y todos sus bienes fueron incautados. En Andalucía, la mayor multa fue para el diputado Vicente Uribe que fue castigado con 25 millones de pesetas, que nunca pudo pagar. No obstante, todos sus bienes fueron incautados por el nuevo Estado franquista.
En 1945 la histeria represora del nuevo régimen era imposible de continuar, pero la represión política no decayó. Todas las penas impuestas debían cumplirse hasta el último día de cárcel o hasta la última peseta de multa.
"Había 17 supuestos delictivos por los que se abría expediente, entre ellos tener abierta una causa militar o haber representado a los partidos del Frente Popular, haber permanecido en el extranjero más de dos meses durante la Guerra Civil, o la excitación o inducción a la comisión de actos que indujeran la responsabilidad política", explica a Público Martínez.
Los políticos más afectados por las incautaciones fueron los afiliados a PSOE y UGT
Los políticos más afectados por las incautaciones, según la investigación coordinada por Martínez, fueron los afiliados a PSOE y UGT. Un 51% de los políticos que perdieron todas sus posesiones pertenecían a este partido o al sindicato. El 15,18% estaban afiliados a la CNT; el 9,77 al Partidos Republicanos y el 8,88% al PCE.
La naturaleza de los bienes incautados oscila entre la expropiación de fincas rústicas y/o urbanas, el mobiliario de las viviendas, los ajuares domésticos, los bienes semovientes, es decir, los animales de corral, carga y tracción o las cooperativas de casas de obreros. El valor de estas incautaciones es imposible de determinar.
El nuevo Estado se apoderó también de inmediato de los haberes de los partidos, sindicatos y organizaciones opuestas a la rebelión militar. Una vez restituida la democracia, tras la muerte de Franco, estos bienes fueron devueltos a los partidos políticos y sindicatos. A los particulares, sin embargo, nunca.
Este es el caso de Virgilio Castilla, presidente de la Diputación de Granada en 1936. Apenas dos días después del golpe de Estado de julio fue detenido el día 20. El 1 de agosto, fue juzgado por un consejo de guerra sumarísimo y condenado a dos penas de muerte por "rebelión militar, provocación, inducción e instigación a la rebelión", y por insultos a la fuerza armada, considerando la sentencia que preparaba "un amplio movimiento subversivo para implantar en la ciudad las doctrinas ruso-marxistas más avanzadas y por medio del terror". Unas horas después, en la madrugada del 2 fue llevado al cementerio y fue fusilado.
"Poco después de la muerte de mi padre, las fuerzas de Franco fueron a mi casa y nos embargaron todo"
"Tras enterarse de la condena, lo único que me dijo mi padre es que con una condena a muerte hubiese bastado", recuerda para Público José Castilla, de 83 años, hijo de Virgilio. Tras el asesinato de Virgilio, la familia recibió una nueva notificación del Gobierno de Franco. Acorde con la Ley de Responsabilidades Políticas, la familia debía pagar 250.000 pesetas al Estado de sanción por pertenencia a un partido político. La muerte, una vez más, no era suficiente.
"Recuerdo como poco después de la muerte de mi padre, las fuerzas de Franco fueron a mi casa y nos embargaron todo. Desde el frigorífico a las sillas del despacho de mi padre. Nos dejaron a mi madre, a mi hermana y a mí absolutamente sin nada. Pudimos sobrevivir gracias al padre de mi madre que nos daba un dinero semanal para comer", apunta José Castilla.
Finalmente, la familia de Virgilio pudo satisfacer la multa de 250.000 pesetas. Para ello, el hermano de Virgilio liquidó la empresa de textiles que regentaba junto a su hermano fusilado. "Mi padre, junto a su hermano, era el creador de lo que después fue el negocio de Galerías Preciado o El Corte Inglés. Hacíamos trajes a medida. El negocio era fantástico y ya tenían sucursales en Murcia, Córdoba y Almería", explica José, hijo de Virgilio y catedrático de Medicina legal y Forense.
Lo incautado a la familia de Virgilio Castilla está valorado en 262.832 euros
La familia consiguió la reparación de la memoria de Virgilio por resolución del Ministerio de Justicia en 2007. En 2010, reclamaron al Estado la devolución de los bienes incautados a su familia por el Estado franquista valorado en 262.832 euros según informe pericial. Sin embargo, el Gobierno socialista negó el derecho de la familia a la indemnización por daños y perjuicios en resolución firme del 15 de julio de 2011 al considerar que los hechos delictivos ya habían prescrito. "La ley de Memoria Histórica no ha servido para nada", resume José.
La Ley de Responsabilidades Políticas se justifica mediante la afirmación de que "los causantes de los males de la patria han de pagar con sus pertenencias". Los llamados rojos pagaron con sus bienes e incluso con su vida. La democracia, sin embargo, no les ha devuelto nada. Ni siquiera un simple y gratuito perdón.



ELLOS LOS LADRONES, NOSOTROS LOS PRESOS.-

MOLERO  LIBERTAD.-

FRANCISCO MOLERO OJEDA  es un joven de 27 años natural de Cuevas de San Marcos (Málaga), con una larga trayectoria en los movimientos sociales, políticos y sindicales.

Acudió, el 25 de abril de 2013, a una de las convocatorias de "Rodea el Congreso", en Madrid. Allí se vio arrollado por las cargas policiales que reventaron la manifestación, cuando uno de los agentes le tiró al suelo y le detuvo. Durante su detención y traslado fue maltratado física y verbalmente en múltiples ocasiones.

Ha sido sometido a un juicio-farsa, sin más pruebas que el testimonio de los agentes "antidisturbios", que le acusan sin fundamento de "atentado contra la autoridad". Identifican vagamente a nuestro compañero por llevar ropa negra y pañuelo palestino, contradiciéndose sobre el tiempo y lugar de los hechos, cambiando su versión en repetidas ocasiones. La jueza, oídos estos testimonios, ha condenado a Molero a CINCO AÑOS DE CÁRCEL.



Sin antecedentes penales, y a pesar de su delicada situación económica, le condenan también a multas e indemnizaciones por encima de los 16000 euros, sin el pago de los cuales, no podrá acceder a permisos ni beneficios penitenciarios. Se han desestimado todos los recursos alegados por su abogada de oficio, la sentencia ya es firme y su entrada en prisión es inminente a menos que hagamos algo por evitarlo.

Hoy es Molero, mañana puedes ser tú. Cuando miles de jóvenes se rebelan contra la injusticia y la miseria, los poderosos se defienden con brutalidad policial, multas y cárcel. Por eso es necesario que su caso traspase todas las fronteras, articular una campaña conjunta más allá de siglas y afinidades políticas; que todo el mundo conozca su situación, que todas las personas y colectivos luchen por su total y completa AMNISTÍA.


¡MOLERO LIBERTAD!

viernes, 30 de octubre de 2015

GRACIAS, compañera MAR.

CRÓNICA DE UN VIAJE.

    Son casi las doce de la noche. ‘Chove un pouquiño’ en Ourense. Aparece el compañero. Nos vamos a meter entre pecho y espalda unos 850 km. Tenemos que llegar para la apertura del Congreso. Pero en absoluto tenemos prisa.
     Antes de ponernos en marcha… cafecito al canto.
     La conversación del viaje no puede ser otra: todos los aspectos del Congreso. Van cayendo los kilómetros y no se acaban los argumentos.
     Tras más de 400 km. Hacemos una parada para tomar, como en el curro, ‘un refrigerio’ y para que el coche también tome otro ‘refrigerio’ y que nos lleve al destino.
     Villacastín (Segovia).
     La puerta del restaurante está cerrada. Llamamos. El camarero desde detrás de la barra nos mira y pasa de todo. Insistimos en llamar a la puerta. Misma respuesta. Después de volver a insistir, una clienta nos dice que hay un timbre a la izquierda.
     Llamamos. El camarero nos vuelva a mirar y sigue en la misma actitud. Insistimos. Tiene que venir la chiquita que estaba también tomando café a abrirnos.
     Entramos ya encabronados. Damos las buenas noches y sólo nos contesta la pareja que estaba allí. El camarero, siguiendo en su actitud, se pone ante nosotros pero no nos dice nada. Nos miramos el compa y yo y decidimos pedir.
     Tras acabar le pedimos la cuenta.
     ¡¡Por fin nos habla!! Habíamos creído que era mudo; sordo ya sabíamos que no.
     Le pagamos (¡que vaya atraco!) y le damos las buenas noches. ¡¡TODAVÍA ESTAMOS ESPERANDO RESPUESTA!!. Nos vamos, no sabemos si mosqueados o… yo qué se. Al final decidimos reírnos pues no merecía la pena el viajar así.
     Más kilómetros. Llegamos a El Puig.
     Hasta ese momento el navegador nos había llevado de puta madre. Como si el mismo supiera que éramos trabajadores y sindicalistas, antes de llevarnos hasta el lugar del comicio “nos perdió” y nos dio un par de vueltas por el Polígono de Empresas del pueblo.
     Segundo mosqueo. Y lo jodido es que esta vez es con una máquina. Pero qué ‘descuadrados’ estamos últimamente.
     Una vez hechas las presentaciones y haber desayunado, tenía que acercarme al pueblo a hacer unas gestiones.


     La compañera Mar, de la Federación Local de Valencia, se ofreció a llevarme cuando fuese a recoger a la Estación a otr@s compañeros que estaban llegando.
     La simpatía, la cordialidad y el buen talante de la compañera estaban haciendo que olvidara el trato recibido en el viaje.
     Pero, como se dice en mi tierra, NO HAY DOS SIN TRES.
     Una vez hechas las gestiones, recogido a l@s compañer@s en la estación del ferrocarril, pedí a Mar que parase para comprar tabaco.
     Entré en un bar y pedí cambio. De malos modos me dijo la camarera que no tenía. Le pedí una ‘garimba’ y me tuvo que cambiar.
     Le pido por favor que me ponga la máquina del tabaco a funcionar y me dice, de peores modos todavía: ‘Que si quiero tabaco que me acerque yo y de al botoncito.’
     Joder, ¿PERO QUE HEMOS HECHO LOS ANARQUISTAS?, ¿TANTO SE NOS NOTA? Pero… ¡¡QUE SOMOS BUENA GENTE, cojones!!
     Cuando volví (no iba a decir nada del ‘incidente’) y monté en el coche parece que  algo me dijo que tenía que contarlo. Y… ahí estaba de nuevo la compañera MAR, que con su hablar bajito, sonrisa en la boca, calmo y simpático, diálogo de música, de radios, de épocas pasadas, volvió a hacer que se me olvidara la mala hostia que se me había puesto.
     Aunque no lo creas, compañera, tu actitud sirvió para que estuviera a gusto en El Puig.

     GRACIAS COMPAÑERA MAR.


     

jueves, 29 de octubre de 2015

LO QUE ES DE UN@, ES DE TOD@S.-

1º de Mayo Internacionalista.


     Al igual que las personas, las cosas también tienen su historia. Haremos una breve historia.
     Desde 2.011 distintas Organizaciones pertenecientes al Movimiento Libertario Ourensano (C.G.T., C.N.T., Kolectivo “TRAPO NEGRO”, A Kasa Okupada, Colectivo de Estudiantes Libertarios -C.E.L.-, Ateneo Libertario de Allariz y otros) tras varias Asambleas nos constituimos como “BLOQUE CRÍTICO”.
     Nuestra primera movilización conjunta fue la Huelga General de marzo de 2.012. A partir de aquí han sido innumerables los actos, manifestaciones, charlas, etc. que hemos hecho.
     Pero para el 1º de mayo de 2.013, nos propusimos ser además de un grupo compacto, UN POCO ORIGINALES.
     Contacté con Carlos Azagra para intentar, si tenía tiempo el que nos hiciera un cartel de la manifestación en el que ‘constase’ el entendimiento entre las dos grandes Centrales Sindicales Anarcosindicalistas, C.N.T. y C.G.T.
     Y el gran dibujante nos hizo el cartel que viene a continuación.


     Esta mañana cuando entré en el ‘facebuco’ tenía una noticia que me había puesto mi amigo Carlos y me decía:

     “Si ej ke el mundo es un pañuelo, la misma bota te pisa aquí que en Turquía.”

     Y me enviaba este otro cartel. Es del 1º de mayo en Turquía. Y dice:

1  MAYIS
                                    1  MAYO

EKMEK       ADALET     ÖZGÜRLÜK

                    PAN         JUSTICIA    LIBERTAD

                                               ROJO   Y   NEGRO

miércoles, 28 de octubre de 2015

RECORDAMOS QUE MAÑANA JUEVES ES LA PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTAL "OURÓBOROS: LA ESPIRAL DE LA POBREZA" EN PALENCIA

Buenos días

Desde el Ateneo Libertario "Eduardo de Guzmán" de CNT-AIT Palencia
tenemos el honor de recordar la presentación, en esta ciudad, del
Documental "Ouróboros: La Espiral de la Pobreza", el acto será
presentado por el propio investigador Julio Reyero y tendrá lugar el
MAÑANA JUEVES 29 de octubre en el Salón de Actos de la Biblioteca
Pública de Palencia, comenzará a las 18:30h y tras la proyección habrá
un coloquio entre el público asistente

El documental está dirigido por Rafael Fuentes y producido por el Grupo
Anarquista Albatros y trata sobre la perversa función de las
instituciones y prédicas de la Iglesia en torno a su 'caridad', que
promueve precisamente el mantenimiento de la pobreza y que la convierte
en su negocio. La obra gira en torno a las investigaciones de nuestro
compañero Julio Reyero, del que ya disfrutamos una brillante charla
sobre el tema en la sede del sindicato con la cual inauguramos nuestro
Ateneo Libertario "Eduardo de Guzmán" y que para todas aquellas personas
que no pudieron venir las tenemos subidas a nuestro canal de Youtube en
el siguiente enlace:

CHARLA PRESENTACIÓN ATENEO LIBERTARIO DE PALENCIA "EDUARDO DE GUZMÁN"
CON LA CHARLA "CARIDAD. LIMOSNA ENVENENADA"
http://palencia.cnt.es/2015/07/20/lista-de-nuestros-videos-subidos-a-youtube/

PÁGINA WEB DEL DOCUMENTAL
http://ouroborosdocumental.org/

VÍDEO DEL DOCUMENTAL COMPLETO EN YOUTUBE
https://www.youtube.com/watch?v=VlIxAolb_-M

El DVD del Documental, financiado sobretodo a través de micromecenazgo,
se puede adquirir en CNT-AIT Palencia

Salud

--
Confederación Nacional del Trabajo (CNT)- Asociación Internacional de
Trabajadores (AIT) y Ateneo Libertario "Eduardo de Guzmán"

C/ Don Pelayo Nº 14, local 6, 34003 PALENCIA

NUEVO HORARIO DE APERTURA A PARTIR DE SEPTIEMBRE DE 2015 viernes de 18h
a 20h

Página web: NUEVA DIRECCIÓN; http://palencia.cnt.es/
Teléfono: 979 17 03 24
Correo-e: palencia@cnt-ait.es
Facebook: https://www.facebook.com/cnt.palencia
Twitter: https://twitter.com/CNTPalencia
Cuenta de Google: google.com/+CNTPALENCIA
Canal de Youtube: youtube.com/c/CNTPALENCIA

LEY DE SEGURIDAD CIUDADANA Y REPRESIÓN.-

MIRANDO POR TU SEGURIDAD.-



Comprueba en este pequeño vídeo cómo con la nueva Ley de "Seguridad" Ciudadana, los Cuerpos Represores nos tratan con:

     - MAS RESPETO.
     - MÁS EDUCACIÓN.
     - PIDIENDO LAS COSAS POR FAVOR.
     - SIN GOLPEARNOS.

¿Y encima nos quejamos?
Qué poco valoramos su 'trabajo', joder.

¡¡Y LAS CALLES VACÍAS!!

¡¡NI MIEDO NI SUMISIÓN!!
¡¡REBELIÓN SOCIAL Y LABORAL!!







CONGRESO FERROVIARIO.-

I CONGRESO EXTRAORDINARIO DEL SECTOR FERROVIARIO DE LA C.G.T.


     Bueno, pues hemos terminado la labor para la que fuimos enviados por nuestras respectivas Secciones Sindicales al  I Congreso Extraordinario del Sector Federal Ferroviario de la C.G.T.



     Honestamente creo que hemos cumplido con el mandato.
     La crónica de este Congreso serían solamente dos palabras: TRANQUILIDAD Y SOSIEGO. Y es así como nosotr@s lo vemos.
     Empezamos por nosotros mismos. También es el primer congreso en el que la delegación ourensana ha acudido con el ánimo sereno. Aseguramos que si entrábamos a algún debate lo haríamos sin ánimo ‘guerrero’, con el espíritu del mayor y mejor consenso que pudiésemos ofrecer y recibir, como así ocurrió.
     De hecho, a modo de anécdota, una gran mayoría de delegaciones primero nos han preguntado y después nos han puesto de manifiesto su sorpresa por la calma con la que acudíamos.
    Queremos agradecer, sobre todo, a LA COMISIÓN DE PONENCIA, por el Dictamen tan currado que hicieron. No podemos pedir más. Hasta nuestra delegación quedó fuera de juego cuando nos la entregaron y la leímos. POCAS COSAS QUE AÑADIR Y OBJETAR. Gracias a los integrantes de la Comisión.



     Ha sido un Comicio que se ha caracterizado por un ‘no enfrentamiento’ contra nosotr@s mism@s.
     Podemos afirmar que es el primer Congreso en el que hemos debatido sin histrionismos, sin enfrentamientos, sin intentos de ‘imposiciones’, sin gritos… en definitiva, un Comicio en el que ha prevalecido la cordura (no es que antes estuviésemos loc@s, porque no) ya que la situación por la que atraviesa el Sector Ferroviario con este gobierno es de TOTAL DESMANTELAMIENTO Y VENTA del Ferrocarril que hemos construido entre tod@s l@s ciudadan@s/trabajador@s.
     En cuanto al debate específicamente podemos decir:
No hemos hecho una autocrítica severa, que seguimos pensando que era muy necesaria para poder ver con la mayor objetividad posible los errores en los que hemos caído, no ya desde la constitución del Sector dentro de la C.G.T. sino desde la constitución del Sindicato Federal Ferroviario de la C.G.T. allá por 1.986.
Y decimos esto porque el S.F.F. desde sus comienzos ha sido una organización que ha puesto: mucha ilusión y trabajo al principio, dado que los comienzos siempre son ilusionantes y nuestra capacidad de trabajo está completita y, como no puede ser de otra manera, con el tiempo todo se va agotando.


     Las personas se van quemando; los planes de trabajo se van cumpliendo unos y se van dejando aparcados otros; las trabas de la empresa se empiezan a notar; el puteo y la marginación por parte de los ‘sindicatos institucionales’ se hacen cada día más patente… y así podríamos seguir unas cuantas líneas más pero que, en el fondo, ahora ya sólo puede servir para flagelarnos y que no saquemos ninguna consecuencia, ni positiva ni negativa.
     Pero lo auténticamente anarcosindicalista es que hemos sido capaces de, sin hacer esa autocrítica abiertamente, llegar a dejar por escrito de forma muy sibilina la misma y dejar plasmado que estamos en el principio del camino de la Refundación del Sector Ferroviario Anarcosindicalista.
     Hemos vuelto a nuestros principios. Hemos hecho UN PLAN DE TRABAJO que, SI o SI, tenemos que llevar adelante. Un Plan que va a demostrar, una vez más, a todo el Colectivo Ferroviario que los Anarcosindicalistas defendemos lo que es de tod@s; que los Anarcosindicalistas no estamos dispuestos a que nos arrollen sin oponer resistencia; que los anarcosindicalistas, siguiendo nuestros principios, vamos a pedir al resto de compañer@s su parecer y su opinión sobre las negociaciones y movilizaciones que los afiliados y militantes de la C.G.T. hayamos acordado en nuestros Plenos y Asambleas; tomaremos muy en cuenta sus puntos de vista.
     Y también hemos elegido un nuevo Secretario General del Sector Ferroviario (junto con l@s miembros del S.P. y l@s responsables de las distintas Áreas y Zonas), que ha recaído en el compañero ANTONIO CANTARERO, al que deseamos una gestión lo más fructífera posible. Él sabe que cuenta con el apoyo de toda una Organización para llevar adelante todo el trabajo, que no es poco, que nos hemos propuesto. Y tenemos muy claro, que lo va a hacer de puta madre pues nunca le va a faltar un@ compañer@ al que pedir ayuda cuando la necesite.
     La Sección Sindical de Ourense ya le brindó su apoyo en el Congreso. Puede contar con nosotr@s para lo que necesite. De eso se trata nuestro trabajo.
     Creemos que los deseos que teníamos antes del Congreso de: ACIERTO EN LOS DEBATES Y ACUERDOS se ha cumplido con creces.
     Se nos olvidaba deciros que llevamos el libro, que editamos en el Territorial Gallego, "EL CRIMEN DE CHICAGO", del teórico anarquista y médico vigués RICARDO MELLA. Los vendimos todos y nos jode habernos quedado cortos ya que much@s compañer@s se quedaron con las ganas de llevarse un ejemplar a sus Federaciones Locales.



     Pero de los errores se aprende y para la próxima no nos volverá a pasar. Preferimos traernos de vuelta unos cuantos a que nos pase lo que esta vez. Pedimos disculpas a quienes no pudieron llevarse uno.

     En este Sindicato ‘Nadie es imprescindible’ pero TOD@S SOMOS NECESARI@S.



Algunos momentos del Comicio.




































miércoles, 21 de octubre de 2015

ANARQUISTAS FERROVIARIOS.-

GIUSEPPE  ‘PINO’  PINELLI.
Ferroviario  Anarquista  Italiano

Giuseppe ‘Pino’ Pinelli.
En él está basada la obra de teatro de Darío Fo: ‘Muerte Accidental de un Anarquista’.

Nacido el 21 de octubre de 1.928 en Milán (Italia) Murió asesinado el 15 de diciembre de 1.969 en la misma ciudad.
Trabajador Ferroviario italiano. ANARQUISTA. Apodado ‘Pino’.
Fue asesinado por la policía en la llamada “estrategia de la tensión”. Fue desgraciadamente inmortalizado por Darío Fo, en la obra “Muerte Accidental de un Anarquista”.
     Trabajó desde muy joven como chico de los recados y más tarde como peón de almacén.
     En 1.944-45, siendo un adolescente trabaja como correo para un grupo de partisanos anarquistas que operaba en la zona de Milán.
     A pesar de tener que empezar a trabajar a edad temprana se las arregló para educarse a sí mismo mediante la lectura de cientos de libros. Fue uno de los miles de anarquistas autodidactas, hechos a sí mismos.
     Mario Montovani fue el creador y editor del periódico ‘Il Libertario’, órgano de expresión de la ‘Federazione Comunista Libertaria Lombarde’ en 1.945 en Milán y logró reunir a algunos de los viejos camaradas sobrevivientes. ‘Il Libertario’ apareció al principio como un semanario y luego como bimensual hasta 1.961. Guiseppe era uno del puñado de jóvenes que gravitaban alrededor de la agrupación.


     En 1.954, Giuseppe consiguió empleo en los ferrocarriles. Al año siguiente se casó con Licia Rognini, a quien había conocido en un curso nocturno de Esperanto.
     La década de 1.960 vio el crecimiento constante del Movimiento Anarquista milanés, aumentando su crecimiento después de 1.968. Esto fue en gran parte debido a Giuseppe que organizó a los jóvenes anarquistas en el ‘Gioventu Libertaria’ (Federación de Juventudes Libertarias) en 1.963.
     Dos años más tarde fue uno de los fundadores de la ‘Sacco y Vanzeti Circulo’, cuya sede se encontraba en un centro local que se mantuvo abierto hasta entrada la década de los 70.
     En 1.968, coincidiendo con el final del ‘Circulo’ fundó el ‘Circulo Ponte della Ghisolfa’ (llamado así por el cercano puente que había) el 1º de mayo. El grupo organizó una serie de conferencias,  reuniones estudiantiles y asambleas. El Circulo y ‘Pino’ también trabajaron para la reconstrucción de la Anarcosindical U.S.I.
     Organizó la biblioteca del Circulo, asegurándose de que los cientos de libros fuesen encuadernados, clasificados y puestos a disposición de los trabajadores y ciudadanos. Los domingos la Biblioteca del Circulo daba la bienvenida a los compañeros de más edad, algunos de ellos de 90 años y más.
     El 25 de abril de 1.969 los fascistas iniciaron una serie de ataques con bombas como parte de “LA ESTRATEGIA DE TENSIÓN” que implicaba la manipulación de los servicios secretos italianos que trabajaban junto con la CIA estadounidense.
     Algunos anarquistas milaneses fueron detenidos por esto como parte de un plan para desacreditar al Movimiento Libertario. Uno de ellos, Braschi, fue obligado por el comisario de policía calabrés a saltar desde la ventana de la comisaría.
     ‘Pino’ organizó el apoyo a los anarquistas presos (que fueron finalmente absueltos en junio de 1.971). Llevó paquetes de alimentos, ropa y libros a las puertas de la prisión. Al mismo tiempo comenzó a organizar “La Crocenera Anarchica” (La Cruz Negra Anarquista, como apoyo a los presos y Red de Contrainformación.
     ‘Pino’, con su actuación, había atraído la atención de la policía por los atentados de diciembre de 1969); fue detenido y llevado a la Comisaría Central de la policía para ser interrogado por Calabresi y sus secuaces.
     La noche del 15 de diciembre de 1.969, el compañero ‘Pino’ “cayó desde el cuarto piso de la comisaría”.
     El asesinato de Pinelli desató toda una ola de protestas. Un millar de personas asistieron a su funeral. Más tarde Darío Fo escribiría su obra “Muerte accidental de un anarquista”, basada en la muerte del compañero Giuseppe Pinelli.
     El comisario Calabresi fue misteriosamente asesinado a tiros en la calle un par de años más tarde.

     Algún tiempo después, Licia, preocupada por la atención de la que era objeto la tumba de su marido, dispuso que su cuerpo fuese enterrado de nuevo en “La Esquina Anarquista” del cementerio de Carrara, donde reposa desde entonces junto a Goliardo Fiaschi y Gino Lucetti.

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Información Extraída de:
Giuseppe 'Pino' Pinelli
Sobre Pietro Valpreda:

lunes, 19 de octubre de 2015

GRACIAS LAURA.- PRES@S Y FUNCIONARI@S.-

GRACIAS, LAURA.
RESPUESTA A UNA HERMANITA DE LA CARIDAD


     Esta la contestación que le ha dado la compañera Laura a una funcionaria de prisiones que parece ser que ella trabaja en una Residencia de Ancianos de primera clase, donde todo es felicidad y alegría o vive en un mundo imaginario.
     Realmente creemos que no vive en el mundo real y menos en las cárceles de este país donde TODAVÍA Y CON COMPLICIDAD, ALEVOSIA, NOCTURNIDAD y todos los adjetivos que queramos añadirle, SE TORTURA, SE MATA Y SE DEJA MORIR a PERSONAS como si fueran animales.

     Esa Complicidad y ese mirar hacia otro lado es el que nos duele, lo demás quizás podríamos ser capaces de aguantarlo, pero SOLO QUIZÁS.




Recibimos el e-mail de una funcionaria de prisiones que no cree que el nuestro sea un compromiso serio y responsable; que no comparte el mensaje; que no está de acuerdo con él.

Ésta ha sido la respuesta:

La verdad es que llevo varios días queriendo sentarme a escribirte, pero por suerte o por azar no he podido hacerlo hasta ahora. Si me paro a pensarlo puede que buscara excusas para no tener que hacerlo, para retrasar el momento o qué sé yo, para evitar tener que recordar lo miserable que somos como especie. Agradezco mucho que me enviaras tus valoraciones y, si te soy sincera, las esperaba con impaciencia. Las he leído varias veces para saber cómo o por dónde empezar a escribir y, sin tenerlo muy claro todavía, he tomado la decisión de escribirte de todo corazón, sin más. Olvidándome de las consideraciones jurídicas o sistemáticas, me he decidido por las meramente humanas que, por desgracia, a su vez, suelen ser también las más olvidadas.

Esta semana han muerto dos personas en prisión. Puede que hayan sido más, pero yo me he enterado de dos, que ya me parecen muchas. Diría que demasiadas, como siempre. Siempre son demasiadas, por pocas que puedan ser. La primera de esas muertes se produce en una celda de aislamiento por incendio. Constará en las estadísticas como muerte accidental, claro. Increíble. La segunda de ellas no es menos indignante y viene antecedida por lo que hemos decidido reflejar en el corto: torturas, inmovilizaciones y la persistente negativa de asistir al hospital; todo ello con la legitimidad que el reglamento penitenciario otorga a tales situaciones por la necesidad de restablecer el correcto funcionamiento del centro. Cláusula de impunidad donde las haya. Su madre Dolores cuenta lo sucedido en el siguiente enlace. Te invito a que lo escuches 5 minutos desde el minuto 8. Lo hago con el corazón encogido y las tripas revueltas. Escuchar a esa madre es mucho más que desgarrador, pero por suerte me he recordado antes de empezar a escribir que somos una especie miserable. Ya deberíamos estar curados de espanto y, sin embargo, somos muchas las personas que no nos acostumbramos a que eso suceda, que lloramos con cada una de esas muertes, que nos acongojamos con cada caso que se torna mediático en el entorno anticarcelario por las irregularidades en que incurre. El día que dejemos de hacerlo, sencillamente, estaremos muertos.

Soy consciente de que lo que reflejamos no es el día a día de las 65.000 personas que viven presas; de que hemos elegido una realidad minoritaria para darle difusión a un mundo con dificultades muy complejas; y de que el vídeo puede resultar molesto para las personas que sí que trabajan con el empeño y la ilusión de devolverle una segunda oportunidad a quien lo necesita, entre las que altruista y modestamente podría incluirme. Tampoco creo que esas personas sean la mayoría o la regla general ahí dentro porque, en un sistema masificado que obliga a la desatención más que la atención, toda frustración profesional es poca.

La megafonía avisaba a 15 de ellos para que fueran visitados por la psicóloga. ¿Qué iba a poder hacer ella en una hora con toda esa gente sino rellenar un mero formulario? No me extraña que dimitan. En honor a su vocación, yo también lo haría, sobre todo si me dedicara al ámbito sanitario. ¿Cuántos médicos habrán dejado de ejercer en prisión por una mera cuestión de principios deontológicos? Me horroriza pensarlo, aunque más me horroriza pensar en los que se quedan, en los que empastillan y medican sin ton ni son a personas que, francamente, solo necesitan amor. “El pan es lo primero”, supongo que dirán. El pan, y todo lo que pueda acompañarle. El pan sería perfectamente compatible con la excarcelación de los enfermos terminales y lo cierto es que, por desgracia, la enfermedad terminal sigue siendo la primera causa de mortalidad en prisión, pese a lo previsto en el reglamento penitenciario. Recuerdo el estado de letargo en que nos recibían muchos de ellos cuando entraba a intervenir con la ONG (la cual, dicho sea de paso, dejé por complaciente). Pastillas a granel, medicación de contrabando, recetas a diestro y siniestro, despersonalización, prisionización. Psicotrópicos legales para amansar a las fieras: a mayor fuera de juego, menor guerra darán. No bastando con eso, no son pocas las personas que se ven privadas de un tratamiento médico, aun a riesgo de costarles la vida. ¿Imaginas por un momento cómo deben de sentirse las familias de quienes padecen Hepatitis C? Por si fuera poco tener a un ser querido en prisión, esas familias lidian y batallan contra una administración que todo lo puede, que todo deshumaniza y que todo lo arrasa. Mientras, por supuesto, la persona hepática pierde la vida. Lo cierto es que se mueren; y no se mueren, los matamos. ¿Qué consuelo podemos darle a cuantas personas no pudieron despedirse de quien se despidió de la vida encerrado entre hormigón? El mero hecho de intentarlo, vuelve a recordarme que somos miserables.

La verdad es que a mí también me molesta mucho el contenido del corto, no te engañaré: me destroza, me desolla, me desarma. Me toca como pueda tocarle a la madre que ve impotente el sufrimiento de su hijo; me molesta y me duele como si su dignidad fuera la mía y, de hecho, de todo corazón, creo a ciencia cierta que lo es. No dormiré tranquila mientras haya un solo ser enjaulado, qué le vamos a hacer. Ésa será mi lacra y mi virtud, supongo.

Me consta que las personas que quieren cambiar el sistema desde dentro son muchas, o quizás no tantas, pero sé que son, que existen, que las hay. En realidad estoy convencida de que son una minoría, de que la mayoría simplemente se ha acostumbrado a desempeñar su puesto, tan mecánico y rutinario como pueda serlo cualquier otro. Imagino situaciones en las que, por nada del mundo, quisiera estar en la piel de los de tu cuerpo, pero por otro lado imagino que no debe de ser difícil acostumbrarse a las condiciones laborales del cargo, pese a los recortes. Sé que aun así, con todo, hay gente interesada en el porvenir de quienes algún día serán puestos en libertad y, de no ser por ello, no creo que nunca hubiéramos podido intercambiar impresiones, aunque sea por este medio tan impersonal. Yo no estoy a favor ni de las generalizaciones ni de los prejuicios (lo contrario me hubiera impedido entregarme al medio penitenciario), por lo que, en ese sentido, siempre será un placer poder poner en común ideas, perspectivas y valoraciones. No obstante eso, imagino que la buena voluntad de algunas personas no es suficiente; que no es óbice para que las situaciones minoritarias, que contaminan y convierten en repugnante toda la institución, sean pasadas por alto. Nuestra intención no ha sido la de ofender a nadie, ni mucho menos, sino la de dar a conocer una realidad que no por aislada deja de existir. Nosotros no queremos engañar a nadie, sabemos que no reflejamos el día a día de la generalidad de las personas presas (así lo indicamos en el making off en el que estamos trabajando) pero, a su vez, sabemos también que recogemos la de aquellas personas que necesitan atención de la forma más urgente. Presos dispersados, aislados, clasificados en FIES…: necesitan que se hable de ellos.

Por suerte (y por desgracia también, según se mire) la tortura física y el régimen de aislamiento son excepcionales con respecto a la modalidad ordinaria en la que suelen ejecutarse las penas privativas de libertad, pero no por ello debe dárseles menor importancia. Es muy grave que en un Estado que se dice democrático, social y de derecho se den estas situaciones anacrónicas, inhumanas e indignas. Mientras tanto, el Tribunal de Estrasburgo y el Consejo de Europa nos van sacando los colores; que es lo de menos, pero que ahí está. Es lo de menos porque lo de más es siempre el sufrimiento de la familia que le pone la piel a esos informes y a esas sentencias, pero no es un secreto que en las cárceles españolas se tortura. Ahí está el exsubdirector médico de Quatre Camins y sus secuaces, entre muchas otras condenas que han visto la luz; y las que no han podido llegar a hacerlo porque las pruebas, al haber sido obtenidas con objetos prohibidos en los centros, han sido declaradas nulas de pleno derecho. En ese orden de ideas, y desde un ánimo conciliador más que ofensivo, tampoco es secreto que parte del cuerpo al que perteneces es cómplice de los continuos trapicheos del intramuros. Tampoco será la regla general (quiero pensar), pero a poco que suceda, ¡ya sabes! Por un perro que maté, mataperros me llamaron. La implicación de algunos funcionarios en la compra-venta de elementos prohibidos es algo harto conocido por las personas de dentro, las familias de fuera y los jueces de vigilancia penitenciaria, por lo que en este sentido no creo descubrirte nada nuevo. “Don Luis me ha traído una botella de Whisky y una hamburguesa de McDonalds para celebrar el año nuevo”, va y me dice.

A estas alturas de la película no es sorpresa que el estar en una situación de poder acaba corrompiendo a las personas. Por suerte no caen todas, ni mucho menos, pero por desgracia todas conviven con ese riesgo y a sabiendas de que, si buscan la tentación, la encontrarán. Supongo que es un problema sin acusaciones, de mera naturaleza humana o qué sé yo, de lo miserable que volvemos a ser. Ahí están las brigadas anti-droga de la policía y sus recurrentes condenados, que poco tienen que ver con la cárcel pero que ejemplifican a la perfección lo que vengo diciendo. Aun así, en el medio penitenciario tenemos a la médico de Aranjuez y a los mafiosos del corazón de cerdo en Mallorca, entre un sinfín de casos más. No entro ya a valorar los incontables chantajes y abusos de poder que, sin ser constitutivos de delito, son tanto o más perjudiciales para las personas de dentro como pudieran llegar a serlo los penados jurídicamente. Mismamente Alcalá-Meco tiene antecedentes de funcionarios condenados por abusos sexuales, por lo que el catálogo de irregularidades es, por desgracia, tan variado como abundante. Refiero casos concretos porque realmente existen; porque no es hablar por hablar; porque puedes buscarlos y porque encontrarás mil más si indagas al respecto. El patrón se repite. Una y otra vez. El abuso de poder y de autoridad es una constante legitimada y promovida por la propia estructura del sistema penitenciario, por lo que la raíz del problema es difícil de atajar sin hallar una alternativa a las prisiones; sin abolirlas. Una y otra vez, aunque no sea mayoría; una y otra vez, hay que denunciarlo.

No queremos ofender a quienes de verdad puedan preocuparse por el porvenir de esas personas, claro que no, ojalá hubiera muchas más, pero tratar de contribuir a sus segundas oportunidades sin poner de manifiesto tales realidades es una contradicción en sí misma. No hay más ciego que el que no quiere ver: hay que depurar el sistema; a sabiendas de que es algo del todo imposible. No erró demasiado el profesor Zimbardo al extraer las conclusiones de su experimento en la cárcel ficticia de Stanford: cuando las personas se someten a una ideología legitimadora contando con apoyo institucional, la personalidad individual desaparece en pro de la conducta autoritaria que se espera de ellas. Parece que el patrón se repite en todos y cada uno de los cuerpos con funciones atribuidas en materia de seguridad, ¡vaya suerte la nuestra!



Mientras haya autoridad, habrá abuso de poder y, por desgracia, no es difícil anticipar quién lo pagará. Serán las mismas personas de siempre: las más indefensas o con menos recursos; las más vulnerables; las más próximas al riesgo de exclusión social; las que ya han sido excluidas. La verdad es que en su conjunto, el sistema es un despropósito.

El espacio elegido para el rodaje, al que también hacías mención, es la antigua cárcel de Segovia. Se hace llamar antigua porque en el año 2000 la ciudad inauguró el centro penitenciario que hay abierto en la actualidad, pero en realidad la anterior estuvo operativa hasta el año 2002, por lo que ni es tan antigua, ni es una recreación que nosotros hayamos llevado a cabo. Las historias que cuentan sus paredes no son tan lejanas en el tiempo, por mucho que diste de la fría infraestructura macrocarcelaria a la que nos hemos venido acostumbrando. De hecho, el fin de semana pasado tuve la oportunidad de ver el vídeo con varias personas que siguen viviendo dentro y, para mi sorpresa y decepción, una de ellas no hacía más que decir lo mucho que ese sitio le recordaba a la Modelo de Barcelona y a Jerez de la Frontera (dispersión aparte, claro).

Francamente, yo creo que hemos hecho un buen trabajo. El mensaje no es que nosotros podamos acabar con la tortura a golpe de carta, claro que no, ojalá pudiéramos; pero sí que podemos no perder de vista lo mucho que nos necesitan. Eso es lo que queríamos dar a entender y, creo yo, eso es lo que se está entendiendo. Por suerte son muchas las personas que ya se han animado a escribir y, por suerte también, muchos son los espacios que se han ofrecido a acogernos para poder organizar debates y proyecciones públicas. Todo en conjunto viene a reafirmar que, efectivamente, las cárceles necesitan visibilidad. La gente lo pide a gritos: las familias se ven desesperadas y desbordadas por la impotencia; las personas de dentro ansían que se hable de ellas, que se las escuche, que se preste atención a sus problemas, que no dejemos que esas paredes se cobren ni una sola vida más. No podemos dejar que esas paredes sigan cargándose a nuestra gente; a nuestros padres y madres, a nuestros hijos e hijas, a nuestros hermanos y hermanas, a nuestros seres queridos.

Aun así, de haber optado por reflejar el día a día de quienes viven sin altercados en segundo grado, créeme, el sobrecogimiento no hubiera sido menor, sino distinto. Después de implicarme hasta el punto de acoger en mi casa a quienes no tenían dónde ir (con la imprudencia ciega, lo reconozco, de haber dado acogida a personas que ni siquiera conocía previamente…); después de compartir comidas y cenas con un sinfín de familias agradecidas por la atención dada a sus respectivos hijos; después de compartir centenares de cartas con las personas de dentro; después de haberme encerrado durante días con personas que han desarrollado un trastorno agorafóbico a raíz de su estancia en prisión; después de haberme convertido en el paño de lágrimas de tantas y tantas almas desorientadas; después de haber recorrido miles y miles de km (sin exagerar, miles) para compartir unas escasas horas de libertad… llego a la conclusión irrefutable de que no solo duelen los golpes.

Duele la soledad, el desarraigo, el olvido. Duele ver cómo se enganchan a la metadona personas que, sin antecedentes de consumo alguno, se abocan a ella por estar bien visto en las Juntas de Tratamiento (así las llaman). Duele ver cómo una y otra vez son chantajeados con los permisos, las progresiones de grado y las celdas de aislamiento. Duele saber que hasta que no se descubra quién mete la droga en el módulo, el pronunciamiento de la Junta será desfavorable. Duele saber que se ganan unos míseros días de libertad a costa de pisotear la de sus compañeros. Duele saber que hay registros, que hay cacheos, que hay amenazas. Duele saber que cada una de las cosas que haga quien esté en el punto de mira, puede suponerle un parte, una sanción, la retirada de los permisos, la incomunicación. Duele saber que muchos de ellos están manteniendo relaciones amorosas con quienes les custodian; que eso les perjudicará, que les traerá problemas. Duele saber que no reciben las cartas, que son interceptadas, intervenidas, perdidas. Duele saber que viven en unas condiciones máximas de sometimiento, que la autonomía de su voluntad está completamente anulada, que viven sin el amor y el cariño que tanto bien les haría. Duele saber que el sábado ese niño volverá a colgarse llorando de los barrotes que conducen a las salas del vis, que de nuevo volverá a gritar que quiere abrazar a su padre, que de nuevo volveré a ver como él, que acaba de despertar a su propia conciencia, está pagando la cárcel con su padre; que de nuevo volverá a salir con la frustración del cristal, del no beso, del no abrazo, de la pasarela en llantos. Duele saber que, de nuevo, somos una especie miserable, por no hablar de lo que duele rodearse de todas esas familias que, haciendo sacrificios inhumanos, semana tras semana aparecen con las gafas de sol para ver a sus seres queridos. Duele saber que las llevarán haga el tiempo que haga, porque no hay forma humana de simular el dolor, de esconder los miedos, de acostumbrarse a esa rutina. Duele saber que la llamada se cortará automáticamente a los 5 minutos; que puede que mañana no llame; que puede que le haya pasado algo. Duele saber que trabajan 8 horas por 12 míseros euros al día; que son mano de obra barata; que las empresas se lucran cobrándose su dignidad. Duele saber que no estamos construyendo futuro, que estamos destruyéndolo; que hay quienes perderán buena parte de su vida para acabar siendo deportados. Duele saber que muy pocos tienen asistencia legal; que las familias no pueden permitírselo; que los de oficio no hacen todo cuánto podrían. Duele saber que las cicatrices que atraviesan sus brazos quedarán de por vida; que esa marca les recordará por y para siempre lo muy miserables que un día se sintieron; que no tuvieron motivos para seguir respirando. Duele saber que hay quien, en contra de su voluntad, aprovecha sus permisos de salida para meter a sus hijos en un avión que los llevará al otro lado del mundo; que hay quien presencia como los mismos son dados en adopción a miles y miles de km sin poder hacer nada por evitarlo; que hay quienes salen por 3 días y, pese a la prohibición de abandonar el territorio de la Comunidad Autónoma, tienen que cruzar el país de punta a punta para ir a firmar donde el juez le pide. Duele que las cundas se sucedan como métodos de represión sin tener que dar cuentas a nadie; que se aísle y se disperse a quienes deciden no someterse a la hoja de ruta que otras personas han diseñado para su vida y que las familias carezcan del derecho a conocer, del derecho a la verdad. Duele saber que hay quienes reciben pinchazos a la fuerza, medicación impuesta, letargo obligatorio. Duele saber que no estamos haciendo las cosas bien; que hay quienes no tienen donde caerse muertos; que nos los estamos cargando; que les estamos privando de un futuro mejor o simplemente de un futuro; de su familia, de sus ilusiones, de sus oportunidades; que dos de cada tres personas cumpliendo condena volverán a entrar en prisión. Duele saber que quieren hacernos creer que ésa es la manera de ayudarles y que, de hecho, lo consiguen; duele que en la calle las cárceles sean hoteles, que sean sitios en los que debamos dejar que la gente se pudra, que cada vez queramos recurrir a ellas más y más, que esas personas se den por perdidas, por irrecuperables, por indeseables. Duele que hayamos instaurado formalmente la cadena perpetua, si bien en la práctica nunca ha dejado de existir. Eso es lo que duele, que seamos lo suficientemente ignorantes como para poder creer que el tratamiento de esas personas pasa por su desarraigo social y no por colmarles de amor y cariño.

Es muy triste alegrarse de que, estando al teléfono, un funcionario te pregunte por su nombre y no por su número. “Hay esperanza”, te hace creer. Luego te ves escribiendo cartas con un remite que no es el tuyo para que no te intervengan la correspondencia y vuelves a caer en la cuenta de lo negro que está el asunto. Es ridículo. No encuentro otra palabra para describirlo más que ésa. Sencillamente es ridículo tener que proveerse de varias identidades para poder dedicarle unas líneas de aliento a quien las necesita. El problema está en que si escribes a varias prisiones del territorio nacional y, más aún, a personas que tienen contacto entre sí, por no mentar a quienes están clasificados como FIES, van a sospechar de ti. ¡Cuántas cartas me habrán devuelto con el sello de “no consta”! ¿No consta? La impunidad está servida. ¿Y qué podemos hacer contra eso? Nada: enviarla una y otra vez con distintos nombres hasta que la reciban. Persistir, insistir, resistir. Hacer que persistan, que insistan, que resistan. No nos queda otra, supongo. Si vieras cómo me llegan algunas de sus cartas, se te caería el alma al suelo. Mi madre me las reenvía al extranjero desde hace un par de meses y, sin ni siquiera abrirlas, se ha dado cuenta ya de la manera en que las cierran para averiguar si se las abren. “Pobrecitos”, me dice: no ha tardado demasiado en darse cuenta de lo mucho que necesitan que les escribamos y, de hecho, ya ha empezado a hacerlo. Tonterías como ésa denotan situaciones que no deberían de darse: ¿por qué está mal visto que una persona pueda escribir a varias cárceles? ¿por qué está mal visto que una persona pueda comunicar con varias personas a la vez? La institución sospecha de quien se compromete con la causa. “Son los que meten la droga”, deben de pensar. Menuda estupidez.

Tengo la sensación de no estar esforzándome ni lo más mínimo por abreviar en respuesta pero, de todo corazón, no encuentro buenos motivos para ello. Por respeto a cada una de las lágrimas que han emborronado las cartas que recibo; a cada uno de los abrazos que la institución me ha privado de darles; a cada una de las familias que se sacrifica lo indecible para una ridícula comunicación de 40min a través de un sucio cristal; a cada una de esas cicatrices; a cada una de las enfermedades contraídas en el intramuros; a cada una de las emociones, ilusiones y esperanzas que la cárcel les ha arrebatado… no encuentro motivos para abreviar.

Y si realmente te apetece corroborar mi perspectiva con las personas que han sufrido en carnes tales realidades, te aseguro que las mismas estarán encantadas de compartir su experiencia personal contigo. Algunas de ellas las encontrarás todavía en prisión, como Javier Guerrero “Gaviota” (con una huelga de hambre a sus espaldas de más de 4 meses y con una enfermedad degenerativa que se desencadena tras un episodio sobreseído de torturas en la cárcel de Zuera), Gabriel Pombo da Silva (que lleva preso desde los años 80), José Antúnez Becerra (en idéntica situación de cadena perpetua encubierta), Noelia Cotelo (que imagino conocerás…), etc. Los hay también que siguen cumpliendo condena en libertad condicional, como es el caso de Ávila Navas, condenado desde los 80 y hasta los treinta y pico, ahora también a la silla de ruedas; o personas que, por suerte o por proceso, ya han cumplido la total, como es el caso Amadeu Casellas o de tantos y tantos expresos de la COPEL (o de la no COPEL). Cualquiera de esas personas podrá ponerte la piel de gallina con la historia que les ha tocado vivir, te lo garantizo. Lamentablemente, faltan muchas otras personas que se fueron demasiado pronto pero, incluso en este sentido, los no presentes también nos aleccionan sobre la realidad de las cárceles españolas. Adjunto te envío el testimonio de Xosé Tarrío que, por desgracia, salió en 2005 con los pies por delante y que, a día de hoy, es todo un referente en la lucha anticarcelaria.

Demasiado les debemos porque demasiado les hemos quitado.

Nos toca seguir escribiéndoles. Nos toca devolverles la confianza que la cárcel les ha arrebatado: la confianza propia, la confianza social, la confianza en su futuro. Nos toca hacerles sentir que no sobran, que no son deshechos sociales, que aquí fuera se les espera con los brazos abiertos, que aquí fuera se les quiere como no se les ha querido dentro, que no volverán a entrar. Que serán capaces de ello. Que no estarán solos. Que nunca estarán solos.

Pese a ello, a Dolores nada ni nadie le devolverá su hijo.

Un abrazo,
L.